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lunes, 5 de diciembre de 2016

Conociendo a los ponentes... CARLOS CALVO GÓMEZ

Nuestro segundo farero es Licenciado y Doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid.

Es técnico de señales marítimas desde 1992 y comienza a trabajar en el campo de las ayudas a la navegación siendo su primer destino el faro de Maspalomas en Gran Canaria, ocupándose junto a dos compañeros del mantenimiento de los 6 faros de la isla de Gran Canaria, así como del balizamiento del puerto de la Luz.

En 1994 se trasladó a la Autoridad Portuaria de Santander en cuyo departamento de ayuda a la navegación trabaja hasta la fecha.

En 2001 entra a formar parte del grupo de técnicos de distintas Autoridades Portuarias constituido por Puertos del Estado para estudiar, traducir del inglés y mejorar documentos de la IALA (Asociación Internacional de Señales Marítimas) y desde 2003 asiste regularmente a las reuniones de esta Asociación.

En el 2005 forma parte del grupo de expertos del proyecto llamado: “mejora de la seguridad marítima de los puertos y áreas costeras de Turquía”.

También participa como ponente en numerosos congresos y cursos.


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viernes, 2 de diciembre de 2016

Conociendo a los ponentes... MARIO SANZ CRUZ

Nuestro primer farero, nació en Madrid en 1960. Además de farero en Mesa Roldán, Carboneras (Almería), es escritor y agitador cultural.

Es autor de los libros: “Faro de Mesa Roldán - Apuntes para una historia” (2003), “Faros de Almería - Mucho más que señales marítimas” (2007), “Faro de Sacratif – Faros de la costa de Granada” (2010), “Calas de Almería” (2011), “Un recorrido por los faros de la costa vasca” (2011), “Voces de Carboneras” (2012), “Crónica de Carboneras” (2015) y “Faros sobre un mar de tinta” (2016).

Ha coordinado los siguientes libros conjuntos: “Con el mar de fondo - Relatos de Carboneras” (2007), “Lo demás es oscuridad” (2013), “Feliz Cumpleaños, Carboneras – Libro del Bicentenario” (2014), “Donde el mar se hace carbón y otros relatos de Carboneras” (2015) y “La narrativa tenía un precio” (2016).

Cuenta con varios premios de relato y poesía, numerosas colaboraciones en prensa y revistas, y numerosos relatos y poemas en publicaciones conjuntas.

También colabora en “Almería en la onda”, de Onda Cero, y otros programas de radio.

Es el responsable del Club de Lectura de Carboneras, organizador de las Jornadas Literarias de Carboneras, es miembros de varias asociaciones culturales y promueve exposiciones artísticas y eventos culturales de todo tipo.


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miércoles, 30 de noviembre de 2016

Quedan 12 días...

Tal y como os adelantamos, vamos a realizar un proyecto dentro de "olas de energía" de la Capitalidad Cultural de Donostia 2016. Este proyecto denominado "los cíclopes de la noche" se realizará entre el 12 y el 17 de diciembre en el Centro Cultural Casares-Tomasene de San Sebastián. Aquí os presentamos el cartel:




Por un lado tendremos una charla-coloquio sobre la historia y evolución de los faros, el lunes 12, a partir de las 19h00.

Por otro lado, de lunes a sábado, de 18h00 a 20h00, habrá una exposición fotográfica y diversos paneles informativos que ayudarán a comprender mejor la historia y evolución de los faros: los cíclopes de la noche.

Esperamos contar con vuestra presencia en alguna de estas actividades.


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lunes, 28 de noviembre de 2016

Evolución de los Sistemas de Iluminación (II)

SISTEMAS ÓPTICOS Y FORMAS DE IDENTIFICACIÓN
Los problemas que se planteaban para el máximo aprovechamiento de las fuentes luminosas no afectaban únicamente al diseño de las lámparas o al tipo de combustible. Factores fundamentales fueron el cómo conseguir que la escasa radiación no se perdiesen casi íntegramente y llegasen en la mayor medida posible al ojo del navegante.

Por otra parte, el aumento del número de luces obligaba al estudio de algún método que pudiera diferenciar unos de otro, indicando al marino su situación aproximada.

Los reflectores
La primera idea para resolver el problema fue la de situar un espejo reflector detrás de la llama. El inconveniente del limitado ángulo de visión que producía, se resuelve con la primera luz giratoria, instalada en el faro de Carlsten (Suecia).

Esta forma de aprovechamiento de los rayos por reflexión es conocida como catóptrica.

Las lentes
La aplicación de las lentes para refractar y concentrar los rayos de una fuente luminosa en un haz paralelo se realizó por primera vez en los faros ingleses. El humo de las lámparas y la gran absorción de los gruesos cristales arrinconaron esta idea. Para evitar este inconveniente, en 1748, Buffon había sugerido cortarlo en rebanadas, puliendo las caras. Cinco años más tarde, Condorcet propuso hacer las lentes en piezas separadas. Sin embargo, hasta que Fresnel descubrió en 1819 los aparatos lenticulares, no se había reconocido la importancia que tenía este sistema que ha llegado a ser casi exclusivo.

Basado en eliminar la parte del cristal que no tenía efectividad y que producía las aberraciones y distorsiones, Fresnel llegó a la solución buscada con la lente escalonada conocida como dioptrio.

La necesidad de distinguir los faros llevó a la aplicación de varios métodos que fueron evolucionando y mejorando. Las bases generales, que son las que hoy esencialmente subsisten, eran las siguientes: las apariencias empleadas debían ser las de destellos relámpagos de color blanco, en agrupaciones de corto número y de sencilla combinación, de modo que para el reconocimiento de una luz no se emplease tiempo superior a un minuto. Las apariencias debían ser distintas en un radio de 100 millas para los faros de recalada y 50 para los de costa, evitando luces fijas para sustituirlas por ocultaciones agrupadas producidas por el giro de pantallas alrededor de la lente, y evitando las luces rojas y verdes que se reservaban únicamente para las luces locales como las de balizamiento de los puertos.


LINTERNAS
Son el elemento protector de la luz que es la razón de ser de un faro. Su tamaño viene derivado de las dimensiones necesarias para albergar el sistema óptico y la fuente luminosa, con un espacio suficiente para manipularlos, repararlos y revisarlos.

En los faros de leña o carbón eran abiertas y consistían en una cúpula protectora sostenida por apoyos verticales.

Las de aceite estaban protegidas por cristales de baja calidad y pequeño tamaño.

A mediados del siglo XIX eran de forma poligonal o cilíndrica, con montantes verticales. El número de lados dependía de la categoría del faro. En las cilíndricas se usaban cristales curvos.

La siguiente mejora fue el uso de las de montantes helicoidales para evitar zonas de oscuridad.

Con el uso de sistemas de iluminación cada vez más potentes ya no fueron necesarias ópticas de grandes diámetros.

La cúpula transparente fue otra innovación que se empezó a aplicar. Tenía el objeto de servir también de orientación a la navegación aérea.

En cuanto a los materiales empleados para fabricarlas, se utilizó el bronce o hierro fundido para los montantes, el cobre para la cúpula y el palastro o hierro fundido para el basamento.



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sábado, 26 de noviembre de 2016

Evolución de los Sistemas de Iluminación (I)

Los faros son luces de largo alcance que se disponen sobre torres en puntos determinados y significativos de la costa, o en islas y arrecifes, de forma que, al ser reconocidos por los navegantes, puedan determinar su situación aproximada en relación con ellos y sobre cartas náuticas. Para que una vez divisados sea posible identificarlos individualmente, se les dota de una apariencia luminosa que es el conjunto de fases de luz y oscuridad que se suceden durante un cierto tiempo llamado período.


COMBUSTIBLES Y LÁMPARAS
La utilización de los diferentes combustibles se dio en función de dos condicionantes: la facilidad para obtenerlos y los nuevos descubrimientos.

La leña
Hasta finales del siglo XVIII, todos los faros se iluminaban por medio de hogueras, encendidas con leña y dispuestas en la parte superior de las torres.
El arduo trabajo de subir las cargas de leña, los grandes volúmenes que se necesitaban y la dificultad de protegerlos de la lluvia y de los elementos, condicionó en muchos casos su sustitución por lamparillas de aceite de mucho menor alcance.

Las velas
También las velas se utilizaron desde tiempos medievales. En posteriores evoluciones, se les añadió reflectores de cobre, cuyo resultado no era muy bueno porque la llama se movía del centro focal, produciendo apreciables oscilaciones en la intensidad luminosa.

El carbón
Con el incremento en el uso del carbón, se consiguió un combustible más compacto y de mayor duración. Aunque mantenía las desventajas fundamentales de la leña aumentadas por los problemas del transporte desde las minas, los faros que quemaban carbón eran bastante apreciados por los marinos porque se veían a gran distancia.

El aceite
La combustión del aceite no era buena. El aire se dispersaba y escaseaba precisamente en la llama, lugar donde se necesitaba, y no podía competir con el carbón, aunque se reforzase con reflectores. Para solventar este problema se aplicaron diferentes perfeccionamientos como la lámpara Argand de doble corriente de aire o las lámparas de mechas múltiples.
Dependiendo del costo y la facilidad de obtención en cada país, se generalizaron varias clases de aceite. Entre ellos estaban los vegetales, de colza, cacahuete, oliva, lino y coco y los animales, de ballena y tocino.

El petróleo
Con el advenimiento del petróleo en 1859, el aceite sufrió un duro golpe y dejó de emplearse. Pese a las primeras objeciones para su empleo derivadas de su inflamabilidad y de la gran cantidad de humo que desprendía, se superaron con los perfeccionamientos que se fueron aportando.

El gas
Las primeras experiencias para la implantación del gas procedente de la destilación de la madera en iluminación de los faros, datan de principios del siglo XIX.
Este combustible tenía tres importantes inconvenientes: la necesidad de fabricarlo, el transporte en recipientes herméticos sometido a presión y la manipulación.
El acetileno fue el gas más universal de todos los empleados, muy por encima del butano y el propano.

La electricidad
Su implantación llegó en 1853 con los descubrimientos del profesor Holmes, quien diseñó y construyó un generador eléctrico movido por máquinas de vapor que alimentaban un arco eléctrico formado en la distancia que separaba dos carbones, conectados a los polos de aquél.
En 1870 aparecieron los generadores Gramme, más potentes, más pequeños, más fiables y mucho menos costosos que los que se venían empleando. Su aplicación decidió la expansión en el empleo masivo de la electricidad que pronto sería insustituible.



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jueves, 24 de noviembre de 2016

Nombres Famosos en la Historia de los Faros

Muchas han sido las personas que, a través de la historia, han dedicado su vida para mejorar y aumentar la seguridad del navegante. Muchas vidas se han salvado con sus esfuerzos y por los logros conseguidos; entre ellos hay inventores, ingenieros, constructores, simples aficionados y, en un importante porcentaje, los propios encargados del funcionamiento diario de las señales marítimas.


GUSTAF DALEN
Nació el 30 de noviembre de 1869 en una pequeña granja del pueblo de Stenstorp, al Oeste de Suecia, y falleció afectado por un cáncer incurable el 9 de diciembre de 1937.

Una de las primeras aplicaciones para los faros, fue invento de él, concretamente, el destellador de gas acetileno. Las continuas dificultades encontradas para el mantenimiento de los faros y balizas situados en lugares aislados y expuestos a las olas, y la penosa vida de los torreros allí destinados, impulsó la investigación para conseguir un sistema autónomo que las aliviase. A principios del siglo XX se instalaba en una boya el primer destellador de gas acetileno (de manipulación muy peligrosa, pero fácil de obtener a partir del carburo de calcio y de llama muy brillante), con un consumo diez veces inferior al de una luz fija de la misma potencia. Durante todo el invierno la boya funcionaba con un solo acumulador de acetileno. Esto hizo que la fama del invento de Dalen se extendiera rápidamente.

No completamente contento con su invención, el inventor se planteó la forma de disminuir más el consumo. El único camino para ello estaba en conseguir que el destellador se encendiese únicamente durante la noche. Se dedicó a observar el sol, notando cómo los objetos oscuros absorbían mayor energía y se calentaban más que los claros y brillantes. Este principio, unido al de que la dilatación de los objetos es proporcional a su temperatura, le dio la respuesta para el desarrollo de una válvula solar que cerraba el paso del gas durante el día, conservando solamente una pequeña llama de iniciación.

Con los destelladores y las válvulas solares fue posible iniciar las automatizaciones en los faros más inhóspitos.

A él se le debe también el sistema de cambio automático de los capillos y la iniciativa del proyecto para fabricar los primeros radiofaros.

En 1912 la Real Academia de las Ciencias le concedió el premio Nobel de Física por “su invento de mecanismos automáticos que, en combinación con acumuladores de gas, se utilizan para la iluminación en faros y boyas”.


AUGUSTIN FRESNEL
El 10 de marzo de 1788 nacía en Broglie, cerca de Bernay (Francia). El 14 de julio de 1827, siendo Ingeniero Jefe del Servicio Central de Faros y Balizas, una enfermedad orgánica le ocasionó la muerte.

Autor de numerosos descubrimientos relacionados con las aplicaciones ópticas para mejorar los faros, este ingeniero de Canales y Puertos tiene en su haber entre otros: los aparatos de luz fija, los de luz fija variada por destellos, los anillos catadióptricos y las lentes escalonadas. Estas últimas fueron su invención estrella. Consistía en aplicar lentes escalonadas alrededor de otra central, formando un conjunto único que suprimía la aberración esférica y la mayor parte del volumen indeseado que producían las lentes plano-convexas. De este modo, se aprovechaba la máxima cantidad de luz procedente de la débil llama producida por la combustión de los aceites utilizados en las lámparas de entonces.

La primera óptica construida de esta manera se instaló en el faro de Corduan.


LUCIO DEL VALLE
Este ingeniero de Caminos y arquitecto, nació en 1815. En 1874 fallecía, siendo Presidente de la Comisión de Faros.

No sólo son relevantes los inventos en el impulso de la señalización marítima, también lo son los edificios y la construcción de los mismos.

La intensa actividad de Del Valle en el ramo de faros queda reflejada en los puestos que desempeñó en la Comisión. Su obra más representativa como constructor fue la de los faros de hierro del Delta del Ebro, de tipología única en España, que tenían la ventaja de poderse desmontar y trasladar fácilmente cuando así lo exigía el crecimiento de los depósitos del río.



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martes, 22 de noviembre de 2016

Faros Modernos y Contemporáneos

Puede afirmarse que el verdadero comienzo de la iluminación costera empieza con la edad moderna. A partir del siglo XVIII, la consolidación nacional de numerosos países anteriormente disgregados en feudos, señoríos y principados trae como consecuencia la afirmación del poder único, la cohesión interna, la organización y el desarrollo. Las relaciones comerciales de los estados se incrementan y el tráfico naval crece.

Aspectos de seguridad que eran secundarios hasta entonces pasan a un primer plano. Ya no son suficientes las luces de recalada en los puertos más importantes, ahora es preciso balizar la costa, señalar los escollos y marcar los bajos más importantes.

Inglaterra es, de entre todos, el país donde más faros había. Aquí se edificaron las famosas torres de roca y se realizó el primer proyecto de faro metálico.

Las colonias americanas también se beneficiaron, siendo doce los faros que les fueron legados.

Salvo las francesas, que les seguían en importancia, las demás zonas costeras europeas estaban menos avanzadas y el alumbrado marítimo del resto del mundo casi no existía.

Arriesgadas construcciones arquitectónicas en islotes y mar abierto, nuevos combustibles y sistemas de iluminación, aplicación de aparatos ópticos para reforzar la luz y el uso de las señales sonoras se suceden en el siglo XIX, que podría considerarse como la verdadera edad de oro de las señales marítimas clásicas.

España por estos tiempos también inicia el despegue en la construcción de faros, partiendo casi de cero hasta completar una red que comprende la mayoría de los que hoy existen, se establece una organización estatal única para administrarlos y se crea el cuerpo de torreros de faros.

De esta época son casi todos los famosos “Faros de Roca” que hay actualmente, que se levantaron tras vencer enormes dificultades de todo tipo y que han conformado la imagen típica de la torre aislada y solitaria, inmersa en temporales y galernas que todo el mundo imagina.



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